viernes, 5 de febrero de 2021

25.


Realmente no tenía pensado escribir una entrada sobre mi edad/cumpleaños este año, pero me han vuelto las ganas de escribir. ¿Sobre qué? No sé, pero asumo que mientras escriba se hilará la idea. Tampoco quería romper la tradición (¿hábito?) que llevo hace algunos años en el blog.

El 26 de enero fue mi cumpleaños número 25. Un cuarto de siglo. Si lo pienso mucho, me llego a sentir una persona vieja, o no joven al menos. Rayos, ya soy adulta. Pero fuera de eso, quiero volver a sentirme bien física y mentalmente. No quiero que la edad me haga rendirme, por ejemplo. En los últimos días me he sentido muy débil, estoy cansada de dormir mal, de no sentirme bien. De tener depresión, otra vez. Mi día de cumpleaños desperté tarde por lo mismo, me perdí mi desayuno cumpleañero que normalmente celebramos en el Mercato, pero este año fue en casa. Desayuné con Amandi a las 2pm haha, pero al menos me arreglé para sentirme bonita. Mamá hizo el almuerzo típico: tacos. De once estuvo nuestra torta favorita, celebrando junto a la familia. Fue un día tranquilo, lindo. Extrañé muchísimo a mis amigas, pero durante esa semana me enviaron regalitos y me ayudó a sentirme querida desde lejos. Mi mejor amiga me regaló un tomo de Ao no Flag, Bárbara me regaló una monstera preciosa y Denisse me regaló un tomo muy lindo de Sakura Card Captor. Siento que conocen mis gustos haha.

El día siguiente fue un día terrible, ese contraste con mi cumpleaños creo que me afectó de sobremanera. Tuve control con la neuróloga, que me recetó dos pastillas más y me subió la dosis del antidepresivo; tuve una discusión con un familiar sobre el covid y me lloré completa la sesión con la psicóloga. Nunca pensé que me afectaría tanto todo, no paraba de llorar. Dormí toda la tarde. 

A pesar de todos esos sentimientos (o tal vez por lo mismo), fui a dejar cosas al depto junto a mis papás y Amandi al otro día. Estamos en proceso de mudanza, por lo que la casa es un caos, pero al menos el depto está quedando muy lindo. Me dediqué a ordenar/decorar las repisas, estrené zapatos nuevos que me regalaron mis papás (hace mucho quería este modelo de Dr. Martens ! Son hermosas) y aprovechamos de almorzar ahí. Fue una tarde linda, pero quedé tan agotada (de qué?) que llegué a casa a acostarme, me dolía la cabeza y no me podía el cuerpo. Por suerte Paola me trajo once y comí en cama. Aunque no cargué nada ni hice fuerza, al día siguiente decidí descansar y quitarme el celular por el día entero. Me dediqué a leer, algo que se ha dado bastante fácil al comenzar este año, me motiva mucho llevar el registro en Goodreads y dejar reseña de cada libro que leo. El último que leí fue Si los gatos desaparecieran del mundo de Genki Kawamura. Me gustó muchísimo, lo leí en un día, perfecto para despejarme y adentrarme en una historia. Si les interesa, pueden leer mi reseña aquí.

El estar con depresión ha sido un sube y baja de ánimo. Comencé terapia con una nueva psicóloga con la que me siento muy cómoda. Las primeras sesiones lloré muchísimo, luego sentí que estaba mejor, pero las últimas han sido difíciles de asimilar, de enfrentar traumas, pensamientos e ideas. Estar en pandemia no ayuda muchísimo, más aún si hay que discutir con tu propia familia sobre el covid, sobre el cuidarse y ser responsable (tanto por uno como por los demás). No he vuelto a esa oscuridad absoluta que tuve en noviembre, pero sin duda quiero estar mejor. Los últimos días han estado lleno de ansiedad, por sentirme débil, por miedo si es lupus o las pastillas, etc. Esta vez me derivaron a un psiquiatra para ver si realmente necesito subir la dosis, así que creo que tengo el papel oficial de ser la familiar loca haha. Fuera de broma, la vez pasada que tomé medicamentos para la depresión fueron dados por una médica general, y al parecer, fue un tratamiento mal cortado (por las indicaciones de ella, no porque yo fuese irresponsable). Así que a pesar de que sea un proceso muy lento, me da confianza que esta vez sea con un profesional adecuado.

Admito que estoy agotada. Hasta las cosas más simples me cuestan muchísimo. Me cuesta trabajar, me cuesta realizar mis pasatiempos, me cuesta dormir, me cuesta estar tranquila. Hay días que no puedo levantarme, días que no tengo energía ni fuerza para absolutamente nada. Pero estoy siendo responsable con los medicamentos, con los controles, con las sesiones. Agradecida de mis papás por permitirme este tratamiento, por cuidarme. Hasta el día de hoy duermo con mi mamá en su pieza haha. Tan sólo espero que en el depto sí pueda dormir en mi pieza y sola.

Gemeli sin duda ha sido mi besto compañera para todo. Ha tenido la paciencia desde el principio de hacerme desayunos por las mañanas, ya sea preparándolo en la mesa o dejándomelo en la cama; de hacerme tecitos helados para las tardes, tecitos para después del almuerzo. De escuchar mis pensamientos y quejas, de ver mis crisis e intentar contenerme. Ayudarme en los pedidos, recordarme tomar la pastilla, realizar fuerza cuando no puedo, etc. A pesar de que siempre me hace bromas por todas las cosas que hace, nunca se ha quejado haha. Me ayuda mucho para no sentirme culpable de las cosas, para no sentirme tan perdida en el círculo familiar. Volver a terapia ha hecho que fluyan nuevamente todos los traumas, pero también me hizo volver a ver el papel que ha tenido Gemeli durante mi vida. Escribí un poquito de ello en instagram.

Para el cumpleaños decidí hacer un dibujo de las dos. Me hizo feliz probar algo nuevo en digital, al dibujar. Quiero volver a sentirme libre a la hora de dibujar, de no encerrarme a un estilo, poder probar todas las cosas que quiera, no enfocarme en los números o ventas. Al menos no en un principio. Me gustó mucho el resultado, y sin duda los comentarios fueron lo mejor de ello (aún no los respondo, he tenido un agotamiento para responder, lo siento mucho !).

A pesar de que las cosas suenen tan negativas, por supuesto que hubo cosas buenas. En terapia estoy trabajando para poder ser más consciente de mis sentimientos, tener herramientas para saber enfrentar conflictos, saber sentir sin destrozarme cada vez que lo hago. Cada vez que me siento triste, enojada o decepcionada me conlleva un montón de energía, ni hablar que estoy somatizando demasiado. Pero mi psicóloga siempre me da ánimos, me asegura que estaré bien, que sentiré esperanza. Me gusta que ha ahondado muchísimo en mí, por más que duela. Se encarga que de verdad avance, ella misma fue quién dudó del aumento del medicamento, así que me derivó a un psiquiatra. Me gusta que su plan es que pueda dejar las pastillas en un futuro, por muy lejano que lo vea. Me ha mencionado que las pastillas me hacen "sentir menos", ser menos "sensible", un dato que me dolió mucho pero que ya sopesé. Me ha mencionado lo sabia que soy, que debo repetírmelo. A veces olvido por todo lo que he pasado, que sin duda muchas cosas me han ido apagando, pero muchas otras me han hecho ser quién soy hoy. No dudo de mis ideales, pero me gustaría poder tener la energía de defenderlos, de retomarlos.

Durante el fin de semana mis amigas realizaron una videollamada para celebrar nuestro cumpleaños. Se supone que era con disfraz, pero no tenía el ánimo y había dormido toda la tarde por una mala noche. Lo pasé increíble, fue lindo hablar con todas, me reí muchísimo. Hubo un lapsus donde cada una nos dirigía palabras y me conmovió mucho las que recibí. Realmente uno no ve cómo los otros nos ven. Fue un momento muy lindo.


Completamente chatísima de la pandemia y las personas irresponsables (ni qué decir del gobierno), termino esta entrada que realmente no sé si tiene mucho sentido, pero quería dejar registro. Es lindo recibir su paciencia respecto a mi situación, he recibido palabras muy bonitas, experiencias como consejos. La paciencia que han tenido con mi contenido, con Patreon, con la tienda, el cariño que me dan. De verdad, muchas gracias. Espero ir retomando el blog este año, por más que los blogs estén muriendo haha. Cuídense mucho, descansen y coman bien por favor :-)

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  1. Teddy, cuídate mucho! Un gusto (como siempre) poder leerte <3
    Eres muuuuy fuerte y valiente, nunca dudes de eso.

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  2. Me alegra que regresaras.
    Me alegra que ahora sea un experto el que dirija tu tratamiento farmacológico. Los médicos generales pueden tener buena intención, pero no es su especialidad y pueden errar. A mí me sucedió y fue complejo, pero ya superado.
    No desfallezcas, cada día tiene su propósito y eso es lo que debemos vivir y afrontar.
    Un abrazo

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  3. Me alegra que regresaras.
    Me alegra que ahora sea un experto el que dirija tu tratamiento farmacológico. Los médicos generales pueden tener buena intención, pero no es su especialidad y pueden errar. A mí me sucedió y fue complejo, pero ya superado.
    No desfallezcas, cada día tiene su propósito y eso es lo que debemos vivir y afrontar.
    Un abrazo

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  4. Amo tus entradas, aunque tu sentir te complique en este momento, me siento muy identificada y eso me alivia. Te deseo lo mejor del mundo, que vaya saliendo la luz y que te logres sentir mejor (también es importante entender este contexto, no exigirnos de más porque esto ha sido complejo per sé). Cariños por mil.

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  5. Teffy preciosa, siempre he encontrado que eres una persona muy amable y noble, quisiera decir fuerte pero a la vez muy frágil, claro está esa es sólo mi percepción de persona extraña que no te conoce realmente.
    A veces las palabras traen un peso enorme detrás y dejamos que nos signifiquen mucho, me encantaría que cada vez que te digan que eres fuerte o sabia, no te juegue una mala pasada y creas que no tienes derecho a tener momentos de debilidad o sentirte incapaz. Permítete estar cansada. A veces simplemente el cuerpo sí que es sabio y te pide descansar sin que hayas hecho mucho, no te castigues por eso.
    Cumplir 25 es tremendo. Uno se siente muy perdido, porque siempre hay alguien que establece un estándar. De "madurez", de "éxitos", de "logros". A mí me cuesta verte como una adulta, no porque seas inmadura o poco exitosa, sino porque cargas una amabilidad e inocencia, y tal vez tus tristezas son aquellas que sólo un niño puro puede sentir. Para mí siempre serás la niña de 16 años que hacía gráficos increíbles y que tenía una determinación gigante por cumplir su meta de ser diseñadora.

    Te admiro desde entonces. Y te desearé siempre la mejor de las suertes y recuperaciones. Que tu corazón y tu alma encuentren consuelo pronto.

    Un abrazo enorme!

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  6. Extrañaba las entradas, me alegra el que estés avanzando, que las cosas vayan mejor, te mereces todo lo mejor del mundo.
    Un saludos y abrazos virtuales Teffy.

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  7. Teffy! Te siento y te entiendo tanto! Yo también estoy en tratamiento contra la depre y es realmente agotador. Pero mi consejo es que seas amable contigo. Yo se que levantarte de la cama cuesta muchísimo. Y que incluso no todos los días uno lo logra, así que ya con ese pequeño paso, estás haciendo suficiente por ti. No te exijas demasías. Hazte nanai por cada cosa pequeña que logres y no te sientas muy mal por estar agotada. Porque a pesar de todo ese cansancio, lo estamos intentando, y eso es súper importante. También creo que es muy positivo y valiente el trabajo que estás haciendo con la sicóloga sobre cómo controlar tus emociones frente a los enfrentamientos que uno tiene con otros. El tiempo me ha enseñado que discutir con otros no siempre es malo, si bien puede ser incómodo, también puede enseñarnos muchísimo. Una vez tuve una discusión, y pese a que fue súper fome, me sentí muy bien de poder decir lo que sentía y no quedarme callada (:. Espero que las cosas mejoren poco a poco. Un abrazo grande (:

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  8. Hola Teffy! Recibí feliz en mi correo está entrada del blog y no me resistí a escribirte :) Leerte fue leerme a mi misma, te entiendo tanto y aunque no pueda hacer mucho, sí me gustaría compartir un libro que leí que se llama Conexiones perdidas, causas reales y soluciones inesperadas para la depresión de Johann Hari. Te envio un gran y fuerte abrazo virtual y todo lo que escribes está bien porque eres tú, así de simple c:

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  9. Me da un aliento de esperanza leerte, te mando mucha fuerza Teffy para todo <3
    Con tus experiencias ayudas mucho a otros y en eso me incluyo, muchisimas gracias, solo espero que todo vaya mejor para ti, un abracito

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  10. Creo llego un poco tarde para comentar pero espero puedas leerlo.
    Desde hace 4 años fui diagnosticada con trastorno ansiedad y depresión crónica y trataba de sobrellevarlo hasta apenas hace un año que terminé con mi pareja (fue una relación de 7 años)caí lo más profundo que pude y estuve yendo a terapia y me mandaron pastillas, para la ansiedad y para la depresión, sentía que no podía hacer lo más mínimo dentro de lo básico, como tú, sentía que los medicamentos me robaban mi identidad, y me sentía sola (eso aún lo siento, pues no tengo alguien con quien hablar de mis cosas, un amig@) pero poco a poco con terapia, pude ver la luz al final del camino(? y me he sentido mejor, incluso ahora, solo estoy tomando un cuarto de mi medicamento para dormir (ansiedad) y es todo lo que tomo, sé que no te importa todo el rollo que dije pero quiero que sepas que no estás sola...

    De verdad habemos personas que te entendemos a la perfección y repito, no estás sola, Teffy, todo es poco a poco, tampoco te presiones a hacer las cosas, encuentra tu tiempo y de a poco, se hace, si algo he aprendido con este trastorno es que la vida no es una carrera y que tal vez hay que ir a nuestro ritmo para empezar a sentir todo bien (yo igual tengo 25, este año cumplo 26 xd )

    Échale ganas porque si se puede, te lo prometo. Un abrazo desde México :') <3

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  11. Pasito a pasito siempre se avanza...
    Me encanta que sigas manteniendo el blog me gusta mucho leerte y verte.

    No suelo escribir, soy de los seguidores silenciosos...

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  12. Yo te leo y de verdad siento que me leo a mi a tu edad. Porque mi rollo con la depresión y los ataques de pánico fueron en el mismo período. Y mírame ahora! Super divina jaja. De esto se sale, es super difícil y solitario el trabajo (aunque estés rodeada de gente y qué maravilla que lo estés, que te cuiden y te mimen como lo hacen, de verdad), porque está todo en una y a veces no se puede no más. Me alegra leer que con tu psicóloga van bien las cosas y que te va a ver un profesional, yo de verdad amé ir al psiquiatra, porque necesitaba ayuda extra para sentirme funcional, no pude sola y está bien admitirlo si no somos robots ni superheroes, a veces necesitamos ayuda y si las drogas nos pueden ayudar, pucha, hay que tomarlas no más po! A mi no me gusta tomar pastillas y mi psicóloga me recomendó intentar tratamiento con Flores de Bach, reconozco que al principio no creía para nada en eso y me costó pero me dije "hay que tener fe" y te juro que me hicieron maravilloso. Después de dejar las pastillas, seguí con las flores y así me mantuve mejor de ánimo. Son alternativas, no a todes les sirven, pero a mi me hicieron muy bien.

    Te mando un abrazote apretado (ya me vacuné así que no hay riesgo jaja). Créeme que sé lo que es no tener esperanza en el futuro, pero créeme también que de a poco va volviendo a una esas ganas de vivir. Hay que tenerse paciencia y también creer que se puede estar mejor. Como mantra.

    Un beso.
    Nat

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